TIPOS DE PROTEÍNA EN POLVO: ¿CUÁL TE CONVIENE?
Cuando hablamos de proteína en polvo, no te claves con la marca, lo que de verdad importa es el tipo de proteína, es decir, el contenido del envase. Conoce los tipos de proteína en polvo y cual te conviene.
Mucha gente se confunde y cree que “toda la proteína es igual”. Y no. Se parecen en el bote, pero por dentro pueden ser totalmente diferentes.
Por qué importan los tipos de proteína en polvo y no solo la etiqueta
Lo que buscamos cuando compramos proteína es sencillo: proteína. Pero el problema es que hay botes que no son “casi pura proteína”, sino que vienen con más cosas alrededor. Entonces, aunque diga proteína, la pregunta real es: ¿qué porcentaje de ese scoop es proteína de verdad?
Y aquí es donde entran los tipos de proteína en polvo. Porque no es lo mismo una whey normal, que una aislada, que una hidrolizada. Cambia lo que te da, cambia cómo te cae y cambia lo que pagas.
Tipos de proteína en polvo: whey “normal”
La whey regular es la clásica. La que ves por todos lados. Y sí, por lo general es más barata. Pero aquí va el detalle que casi nadie explica: normalmente trae como 70% a 80% de proteína. Eso está bien, porque es lo que nos interesa.
Pero entonces, ¿qué es el otro 20% a 30% del bote? Generalmente es lactosa y grasa. Por eso a veces la whey “normal” puede caer más pesada, inflamar o dar molestias si eres sensible a la lactosa. No le pasa a todo el mundo, pero sí pasa.
Entonces, la whey normal funciona y es buena opción si tu estómago la tolera. Solo que no es la más “limpia”.
Aislada de suero de leche: más proteína real, menos lactosa y menos grasa
Ahora, la proteína aislada de suero de leche ya es otro nivel. Aquí casi todo el bote es proteína. Normalmente anda por el 90%. O sea, más proteína por porción y menos relleno.
¿Y qué significa eso en la vida real? Que trae menos lactosa y menos grasa, así que suele caer más ligera y más fácil. También suele saber mejor. Y sí, por lo general es más cara, porque está más filtrada y más “pura”.
Si te inflama la whey normal, si te cae pesado lo lácteo o si quieres algo más limpio, la aislada suele ser la opción que más sentido tiene.
Hidrolizada: rápida, “predigerida” y carísima, pero poderosa
La hidrolizada es top. Estas son proteínas parcialmente predigeridas. O sea, ya vienen un poco “desglosadas” para que tu cuerpo las procese super fácil.
Tú te la tomas y se absorbe más rápido. En simple: tu cuerpo trabaja menos y el músculo la obtiene más pronto. Por eso se consideran de rápida absorción.
Lo malo es que suelen ser muy costosas. Y otra cosa: hay varias que no saben tan ricas. Pero si hablamos de rapidez y digestión fácil, sí es de lo mejor.
Proteína de huevo: sirve pero…
También existe la proteína de huevo. Puede ser opción si no quieres lácteos, pero aquí seamos honestos: muchas saben horrible. O sea, de verdad. Mucha gente la compra pensando que va a estar bien y termina arrumbándola.
Si encuentras una que te guste, perfecto. Pero no suele ser la favorita por sabor.
Proteína de carne: No apta para todos
Alguna vez me recomendaron probar una proteína de carne… ¡Error! Esta fue la peor experiencia para mi, los siguientes tres días me la pasé enferma del estomago. No digo que no funcione, pero no es para todos.
EL problema más común es que es difícil de digerir y, aparte, tiene muy poca solubilidad. En otras palabras: se mezcla fatal.
La pones en el shaker, le mueves, y parece que nunca se disuelve. Se hacen grumos, se siente pesada y hasta da flojera tomarla diario. Por eso casi nadie la recomienda como primera opción.
Ganadores de masa: La bomba de calorías
Los ganadores de masa o mass gainers no son como una proteína normal. Esos son una bomba de calorías.
Una sola toma puede traer 1200 a 1300 calorías. Por eso luego dicen “es que la proteína engorda”. No, no es la proteína. Es que te estás metiendo un montón de calorías de golpe.
En cambio, una proteína normal, de las de whey, aislada o hidrolizada, normalmente anda por 90 a 120 calorías por porción. Por eso es que se dice que la proteína no engorda por sí sola. Es un extra bastante controlado.
Proteína vegetal: se popularizó y ahora la venden carísima
También está la proteína vegetal. Se puso de moda, sí, y hay gente a la que le cae mejor. Pero la realidad es que hoy en día muchas marcas la venden carísima, aunque la materia prima del “polvito” sea barata.
Entonces aquí conviene revisar bien: ¿estás pagando proteína o puro marketing? Si te funciona y te gusta, adelante. Solo que no te apantalles con el precio pensando que “más caro = mejor”.
Tipos de proteína en polvo : ¿Qué tipo de proteína te conviene a ti según tu estómago y tu objetivo?
Tú ya consumes proteína en el huevo, la carne, el pescado, los frijoles, las lentejas. La proteína en polvo solo es practicidad. Te ayuda a llegar a tus requerimientos sin estar cocinando todo el día. Y si la usas bien, tu cuerpo la aprovecha como lo que es: un macronutriente útil.
Si toleras bien los lácteos y quieres algo accesible, la whey normal puede servirte perfectamente. Si quieres algo más limpio y ligero, o te cae pesada la lactosa, la aislada suele ser la mejor inversión. Y si traes el presupuesto alto y quieres digestión rápida y fácil, la hidrolizada es la opción premium.
Lo más importante es que elijas una que sí te puedas tomar diario, que te caiga bien y que te ayude a cumplir tu proteína sin sufrir.
Tipos de proteína en polvo: whey, aislada e hidrolizada, ¿cuál te conviene? : RESUMEN
Si vas a comprar proteína, debes conocer el tipo que es mejor para ti. La whey normal suele ser más barata y trae 70% a 80% de proteína, y lo demás normalmente es lactosa y grasa. La aislada de suero trae cerca de 90% de proteína, con menos lactosa y menos grasa, por eso cae más ligera y suele ser más cara y más rica. La hidrolizada se absorbe rápido aunque es la más costosa y no siempre sabe increíble. La de huevo suele fallar en sabor, la de carne puede ser bastante pesada, y los ganadores de masa no son una proteína normal. La proteína normal no “engorda” por sí sola: suele tener alrededor de 100 calorías por porción y solo es una forma práctica de llegar a tu consumo diario de proteína.

Jessica Barrera Melo es docente con maestría en Educación y cofundadora de RevistaVidaFitness. Se especializa en salud integral, combinando su formación en danza y pasión por el fitness.
